El Ejecutivo abrió una mesa de diálogo con empresarios para frenar la pérdida de empleos en un rubro que supo tener más de 8 mil trabajadores en toda la provincia. Alerta por salida de inversiones.
El Gobierno provincial admitió esta semana las serias dificultades que atraviesa el sector de call centers en el Chaco y avanza en medidas para contener la pérdida de empresas y puestos de trabajo.
Los problemas se acrecentaron en los últimos meses con al menos dos compañías que recortaron planteles y dejaron en la calle a casi 300 personas, en su mayoría jóvenes.
Ahora, el diputado Iván Gyöker (Chaco Puede) se reunió con representantes de las compañías y el ministro de Producción, Oscar Dudik, para abordar la continuidad de las operaciones y la posibilidad de generar nuevas contrataciones.
La situación es delicada. El Chaco llegó a tener más de 8 mil trabajadores en estas oficinas y centros de contacto, pero desde la asunción de Leandro Zdero como gobernador, en diciembre de 2023, el sector registró una merma sostenida. No hay cifras oficiales actualizadas, aunque el dato general es elocuente: desde noviembre de 2023, la provincia perdió más de 8.500 empleos registrados en el sector privado formal.
Durante el encuentro se plantearon las principales necesidades de las compañías y se analizaron las condiciones para que puedan mantener sus operaciones y ampliar sus equipos.
“Venía con dudas sobre la continuidad de los call centers. Me involucré, prorrogamos los beneficios y hoy nos reunimos para garantizar que continúen contratando”, explicó Gyöker en un posteo en sus redes sociales.
La crisis ya tuvo episodios graves, como los cerca de 100 despidos en Contactus (Fontana) y más de 180 en el último trimestre de 2025. El objetivo oficial es sostener las fuentes laborales y facilitar nuevas inversiones.

