En esta nueva apertura de sesiones legislativas, el gobernador Leandro Zdero transita ya el tercer año de su mandato. Al finalizar este período legislativo, habrá cumplido el 75% de su gestión, y la percepción social es evidente: el Gobierno se ha ido alejando de la realidad cotidiana de los chaqueños.
Esto no es una chicana ni oportunismo político, tenemos la responsabilidad de representar a ese 42% que en 2023 nos eligió para defender sus intereses, y también de expresar la preocupación de muchos otros que hoy comienzan a dudar si el rumbo elegido fue el correcto.
La ciudadanía no espera discursos grandilocuentes. Espera respuestas concretas.
Después de 27 meses de gestión, los problemas estructurales y las tensiones sociales se profundizan:
No al ajuste salarial: Los sueldos no pueden seguir perdiendo contra la inflación. El conflicto docente es una
muestra clara de una gestión que promete más de lo que cumple y que no logra sostener acuerdos básicos.
El cambio agravó el hambre la mora en el crédito que las familias debieron absorber para hacer frente a los gastos del día a día ya les generó una bola de nieve que compromete la estabilidad. La cadena de pagos empieza a resentirse y el Estado no puede mirar para otro lado.
Empleo y desarrollo productivo: Se necesitan políticas activas, incentivos concretos y presupuesto real para acompañar a las pymes, a los comercios, al campo y también a las grandes empresas que generaban empleo y que hoy se debaten entre recortas horas a los trabajadores o cerrar definitivamente sus puertas.
Servicios públicos y eficiencia estatal: Los servicios públicos existen por su finalidad social y estratégica. El costo de la ineficiencia no puede trasladarse a los usuarios. Basta de tarifazos a los hogares.
Si algo no funciona después de más de dos años, la responsabilidad es del gobernador y de su gabinete. No de los trabajadores, no de las familias, no de la oposición.
Señor Gobernador: honre el cargo para el cual fue elegido. Asuma las decisiones necesarias para corregir el rumbo y defienda verdaderamente a todos los chaqueños.
Esperamos un discurso que esté alineado con las demandas reales de la gente. Todavía está a tiempo de rectificar el rumbo y gobernar para los chaqueños; porque si algo reclama esta Provincia no es relato: es un gobierno que escuche, que cumpla y que esté del lado de su gente.
Por nuestra parte, reafirmamos el sólido compromiso de trabajar por los chaqueños, no por los funcionarios de turno. Acompañaremos toda medida que beneficie a nuestros comprovincianos y seremos firmes cuando el rumbo perjudique sus intereses.
El Chaco necesita gestión, no excusas. Necesita soluciones, no promesas.

