En un clima de creciente preocupación y desconfianza hacia la gestión del intendente de Sáenz Peña, el Bloque Frente Chaqueño ha lanzado una fuerte exigencia para que se interpele de inmediato tanto al jefe comunal como a sus secretarios. La acusación es grave y pone en duda la transparencia y responsabilidad en la administración pública local: $1.500 millones de los vecinos se perdieron en operaciones financieras, un desfalco que podría tener consecuencias políticas y sociales profundas.
Una pérdida millonaria que exige respuestas claras
El bloque opositor denuncia que el manejo de estos recursos municipales no solo careció de la debida transparencia, sino que puso en riesgo el patrimonio de todos los saenzpeñenses. La cifra es alarmante: $1.500 millones que fueron destinados a operaciones financieras cuya legalidad y control están en la cuerda floja. La comunidad exige saber quién autorizó estas operaciones, qué mecanismos de control existieron y, sobre todo, cuál fue el motivo de arriesgar el dinero de todos los ciudadanos.

Falta de transparencia y rendición de cuentas
Para el Frente Chaqueño, la falta de explicación y justificación por parte del gobierno municipal solo aumenta la desconfianza. Los vecinos de Sáenz Peña, que confían en sus autoridades para el manejo adecuado de los recursos públicos, tienen el derecho a ser informados de manera clara y detallada sobre lo ocurrido con estos fondos. En un momento en que la sociedad exige mayor transparencia, este tipo de situaciones solo alimenta la desafección y el desencanto con la política local.
El Concejo Municipal tiene que actuar con firmeza
El Bloque Frente Chaqueño hace un llamado urgente al Concejo Deliberante a que asuma su rol de control y fiscalización con seriedad. La interpelación al intendente Cipolini y a sus funcionarios es una medida que no puede esperar más. No se trata solo de una cuestión política, sino de una gravísima cuestión de responsabilidad y de respeto hacia los ciudadanos de Sáenz Peña, quienes necesitan respuestas claras ante este presunto desvío de recursos públicos.
Este tipo de situaciones no solo pone en peligro la confianza de los ciudadanos en sus representantes, sino que también vulnera los principios de buena gestión y transparencia que deben regir cualquier administración pública. El Concejo Municipal debe ser un órgano de control activo y no puede seguir permitiendo que estos episodios de opacidad sigan empañando la gestión pública.
Una crisis institucional que no puede ser ignorada
Lo que está en juego es mucho más que una disputa política entre oficialismo y oposición. Se trata de una crisis institucional que afecta directamente el bienestar de la comunidad. El Concejo Deliberante debe actuar con firmeza y exigir responsabilidades por la pérdida de estos recursos. Si no se toman medidas inmediatas, la situación podría derivar en un desgaste aún mayor de la legitimidad del gobierno local y una crisis de confianza de dimensiones imprevisibles.
En conclusión, el Bloque Frente Chaqueño no solo está exigiendo una interpelación; está reclamando justicia, transparencia y responsabilidad por parte de los encargados de administrar los fondos públicos. Sáenz Peña no puede seguir siendo el escenario de malas decisiones que terminan perjudicando a quienes más necesitan la inversión en infraestructura y servicios públicos. Los vecinos merecen una explicación clara y, si se confirman los presuntos hechos irregulares, quienes sean responsables deben rendir cuentas ante la sociedad.

