El canciller, Francisco Pérez Mackenna, confirmó ante la Cámara de Diputados que la iniciativa aún no ha sido desechada pese a las advertencias
El ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Francisco Pérez Mackenna, informó en su primera visita a la Cámara de Diputadas y Diputados que el polémico proyecto de cable submarino “Chile-China Express” no ha sido desechado aún por el Gobierno y se mantiene bajo evaluación.
Según Pérez Mackenna, aunque “el decreto de concesión que tramitó Subtel (Subsecretaría de Telecomunicaciones) fue anulado internamente recién en enero del 2026, tras conocerse mayores antecedentes sobre riesgos de seguridad, el proyecto hoy día continúa en análisis”.
De acuerdo al Canciller, el problema radica en que Chile no posee “mecanismos formales de revisión de inversión extranjera en sectores estratégicos, a diferencia de más de 30 países de la OCDE. Esa es una brecha que hay que cerrar”.
De paso, aseguró enfático que el Gobierno ve con mejores ojos el proyecto de Cable Humboldt, desarrollado también por el gobierno en conjunto con Google, la empresa estatal Desarrollo País y la Oficina de Correos y Telecomunicaciones de la Polinesia Francesa.
El Humboldt, cuyo trazado conecta Valparaíso con Sidney pasando por Tahití, fue anunciado públicamente con cronograma -se espera esté operativo en 2027-, una inversión que va en un rango de USD 300 y 550 millones y socios claramente identificados.
“El Presidente ha manifestado clara prioridad en asegurar la materialización del cable Humboldt (…) que representa la primera conexión transpacífica directa a Chile con Asia-Pacífico vía Australia. Ese es el proyecto que defiende la soberanía tecnológica de Chile”, manifestó Pérez Mackenna.
El Canciller también defendió la declaración conjunta con Estados Unidos sobre tierras raras y minerales críticos, asegurando que se trata de un acuerdo no-vinculante que no compromete la soberanía chilena sobre sus recursos naturales.

Socio confiable
Tocante a las implicancias geopolíticas del cable submarino chino y la posición de Chile en un escenario de confrontación entre EE.UU y China, el Canciller sostuvo que el país siempre ha tenido y tendrá una postura neutral.
“¿Chile está forzado a elegir entre China y Estados Unidos? Mi respuesta es categórica, no. Chile no está forzado a elegir, Chile debe buscar lo que es mejor para su interés nacional”, respondió taxativo.
Ello, puesto que el país debe mantener su reputación de “socio confiable para todos”, y mantener un equilibrio en sus relaciones bilaterales con sus socios comerciales.
“La necesidad de mantenernos neutrales es fundamental. Tenemos que aportar desde nuestras capacidades, sin generar tensiones con nuestros principales socios comerciales ni romper los equilibrios”, razonó.
A la salida del hemiciclo, sus palabras fueron refrendadas por el diputado oficialista, Guillermo Ramírez (UDI), quien indicó que el encargado de las relaciones internacionales “ha sido claro en señalar que el proyecto de cable submarino no está descartado, sino en estudio. El canciller indicó que, con todos los antecedentes sobre la mesa, hará una recomendación al Presidente para que tome una decisión”.
Desde la oposición, sin embargo, criticaron su exposición -“más bien económica”- y exigieron mayores definiciones en temas internacionales, tal como lo señaló la diputada Lorena Pizarro (PC).
“Veo que solo existen temas vinculados a lo económico. Sin embargo, frente a un contexto de guerras y amenazas, no hay un planteamiento que releve este tipo de materias”, fustigó.

