En menos de 15 minutos, el checo Antonín Kinsky tuvo una actuación para el olvido, por lo que el entrenador se cansó de su rendimiento y lo reemplazó.
El Atlético Madrid golea al Tottenham por la ida de los octavos de final de la Champions League y antes del final de la etapa inicial se dio una inusual modificación: el arquero Antonín Kinský tuvo dos errores en el primer y tercer gol y fue reemplazado.
El primer tanto lo marcó Marcos Llorente a los seis minutos. El checo salió jugando desde el fondo, pero le entregó la pelota a un futbolista del Aleti y la jugada terminó con el remate del español.
En el segundo no tuvo responsabilidad, ya que Antoine Griezmann hizo un gran movimiento para dejarlo mal parado, pero en el tercero volvió a fallar: recibió un pase, controló mal y a los 15 minutos dejó servido el gol para Julián Álvarez, que definió con el arco a su merced.
Acto seguido, Igor Tudor, entrenador de los Spurs, decidió sacarlo para que ingrese el italiano Guglielmo Vicario, que habitualmente es titular. Ante el cambio, los hinchas del conjunto español aplaudieron al arquero, que se fue llorando rumbo al vestuario y en el camino Cristian Romero lo abrazó para consolarlo.
Para colmo, en la jugada sigueinte al cambio, el Colchonero anotó el cuarto tanto del partido.


