Gianni Infantino, presidente de la FIFA, dijo este domingo que los futbolistas que se tapan la boca al hablar en medio de los partidos deberían ser expulsados. Reaccionó así a la polémica que se generó en un partido de Champions League entre el argentino del Benfica Gianluca Prestianni y el brasileño del Real Madrid Vinícius Júnior.
“Si un jugador se tapa la boca y dice algo, y eso tiene una consecuencia racista, entonces tiene que ser expulsado, obviamente”. Debe presumirse que ha dicho algo que no debería haber dicho, de lo contrario no habría tenido que taparse la boca”, opinó Infantino en una entrevista con Sky Sports, citada por la agencia AFP.
Luego, continuó con firmeza: “Simplemente no lo entiendo: si no tienes nada que ocultar, no te tapas la boca cuando dices algo. Eso es todo, así de simple. Y estas son acciones que podemos tomar y que tenemos que tomar para ser serios en nuestra lucha contra el racismo”.

Horas antes, desde la IFAB (International Football Association Board), organismo que determina las reglas del fútbol, habían anticipado que analizarán una medida para sancionar a los futbolistas que se tapen la boca para insultar a los rivales.
“La IFAB acordó que se realizarán consultas para desarrollar medidas en los casos en que los jugadores se cubran la boca cuando se enfrentan a los oponentes durante los partidos”, informaron desde el ente que rige al fútbol internacional y el reglamento.
Qué pasó entre Gianluca Prestianni y Vinícius Júnior
Prestianni no pudo jugar el partido de vuelta de los Playoffs de la Champions League frente al Real Madrid tras haber recibido una suspensión provisional de la UEFA, hasta tanto se aclare el incidente y se tome una decisión final.
El organismo desestimó la apelación que había presentado el club portugués horas antes de la revancha y mantuvo la suspensión provisional del futbolista, que fue denunciado por insultos racistas al brasileño Vinícius Júnior.
El escándalo se desató en el partido de ida en Lisboa. Durante el encuentro, Vinícius acusó a Prestianni de haberle dicho “mono” de forma discriminatoria. El argentino negó la acusación y a través de las cámaras de TV poco se pudo constatar ya que se había tapado la boca con su camiseta. Sin embargo, la situación escaló: el partido se detuvo durante diez minutos y el árbitro dejó constancia del incidente. Finalmente, Prestianni no pudo estar en la revancha y Benfica quedó eliminado en la serie. La investigación continúa su curso.

